Contáctenos

Colegio Madre Teresa

Novedades

"En el 'hacer de receta' nos obturamos nosotros mismos como docentes"

En una inspiradora charla con el equipo docente, la Lic. Constanza Orbaiz, psicopedagoga y fundadora de Desde Adentro, insistió en dar a cada niño lo que necesita para que pueda aprender. ¡Gracias Coni!

La generosidad, simpatía y profesionalismo de la Lic. Constanza Orbaiz inundaron el SUM del Colegio Madre Teresa, en el que el equipo docente y directivo disfrutó su experiencia en el trabajo de educación en la diversidad e inclusión.

Compartimos algunas reflexiones imperdibles: 

Lo diverso nos conecta con lo que no sabemos

Para enseñar en diversidad, hay que hacer que el ambiente sea diverso, valorar lo que cada uno puede, que cada uno llegue a la meta de diferentes formas.  

Diagnóstico y Pronóstico

El diagnóstico es lo que sobresale. Pero tenemos que tomarnos el tiempo para observar detenidamente lo que no sobresale. Y ahí vamos a descubrir al sujeto. Y ahí tenemos la llave. Eso vale más que todo. Cuando uno puede conectar con el sujeto más allá de la realidad que le toca vivir. Más allá del diagnóstico, más allá del pronóstico uno toca algo muy preciado y desde ahí puede trasformar. Sólo desde ahí se puede transformar. 

Lo que el niño puede

La base es lo que el niño puede hacer. ¿Se descubre fácil? Es difícil descubrirlo. Y en general, cuando un niño viene etiquetado de “el que no puede”, “el difícil”, eso es lo que muestra. Hasta que no sienta que te bancaste todas y que aún así permanecés mirando estoico, no te va a empezar a mostrar la otra parte. Se trata de potenciar todas las dimensiones que el niño tiene. Y aquella en la que tiene más dificultad poder abarcarla, pero hacer hincapié en lo otro. 

Las capacidades del docente

 A un alumno con tal diagnóstico lo tenemos que tratar así y me estoy olvidando de todas las capacidades que tengo yo como docente para trabajar con ese chico. ¿Qué libro me va a venir a decir a mí cómo trabajar con un chico con el cual convivo 6 horas por día? En todo caso, ese libro, lo que tiene que hacer es potenciarme, sacar de mí más recursos, conectarme con lo que yo sé y ampliar mis conocimientos. No obturarme. 

Comparar y nivelar

Hay un mal que se llama comparación. Lo positivo sería que nos sirva como guía, como un faro que está allá lejos. 

Nivelar. Tengo una mala noticia: algunas cosas no se nivelan nunca. Nunca. Si uno pretende que un chico con un síndrome sea igual a los demás, primero estamos pasando por arriba de los derechos de ese niño. Porque ese niño tiene derecho a tener los apoyos necesarios para aprender y no ser como nadie. Él es como él es. Él se va a poder desarrollar en la medida que sea como él sea y que los apoyos le sirvan para aprender, para socializar, para independizarse. Ahora, esa obsesión por que todos sean iguales es justamente porque lo distinto nos interpela, nos mueve.  Entonces, laburemos nosotros con qué nos pasa con lo distinto. 

Lo distinto nos interpela

Hasta que no trabajemos con nuestros prejuicios y con la “idea previa” es difícil que la inclusión aparezca. 

El alumno integrado

Un alumno integrado nos plantea pensar en una trayectoria educativa distinta. La integración no se hace forzando cosas. Se hace ampliando, pensando trayectorias distintas. Y siempre tienen que existir dos pilares fundamentales: el social y el académico.  

Los dos pilares de la inclusión: aprender y socializar

A la escuela se viene a aprender. Ningún chico está en la escuela solamente para socialbilizar. Ese chico tiene que aprender. A su ritmo, con sus recursos, no importa.  Pero tiene que haber un contenido a aprender. Y a la escuela se viene a socializar. Un chico no viene nada más que a cumplir o llenar cuadernos y que de la socialización se encargue su maestra integradora y que hable solamente con adultos. Esos son dos pilares fundamentales de la inclusión. 

La vocación docente

Supongo que ustedes no eligieron la docencia por el sueldo, o por el reconocimiento social. Supongo que lo que los motivó a ustedes tiene que ver con estar con los chicos, con la infancia. Hay que recuperar todos los días eso que los motivó a inscribirse en el profesorado. Porque es eso lo que te mueve. Es externo, pero también es interno. A mí me pasa algo parecido. Lo que me mueve a mí es algo de adentro, porque de afuera la tengo bastante complicada. Es poder haber llegado a un lugar en donde nadie pensó que iba a llegar. Pensaban que yo no iba a terminar la primaria... Es poder acompañar a chicos que supuestamente no pueden nada y pueden mucho. Es tratar a otro como a mí me hubiese gustado que me traten. Es identificarme y reproducir modelos que a mí me ayudan a crecer y a desechar otros y a identificar otros y decirles: no pará.  Así no.